
A la vera del camino
PARLANTES
Alguno que otro se mostraba nervioso en los preparativos, dentro de cada uno de los boxes. Incluso estaba todo calmo cuando fueron a la redonda de exhibición. Pero de pronto, creemos sinceramente que debe haber sido el parlante que lleva el relato a ese sector, Gran Invicta que estaba super tranquila dando vueltitas y vueltitas, arrancó como si hubiesen dado la orden de largada y entonces sucedió lo que nadie quiere que suceda, una estampida. Y si no fuese que el peón del número uno, Bol Gin, aguantó y controló a pie firme el desbande de su potrillo, el más perjudicado, entre ejemplares subiendo a todo lo que encontraban a su paso y los peones volando para donde querían ellos. Atiné a gatillar la máquina de fotos y esas son las que publicamos. No hay dudas que ese tremendo lío nos enseñó a que el parlante deje de funcionar, máxime que ahora vienen los potrillos más seguidos. Sin ir más lejos, el lunes próximo. El peón fue pisado y se la aguantó a más no poder. Pudo haber pasado lo peor, hay que sacar los parlantes o bajar el volumen. Los caballos no están acostumbrados, para nada.
por Osvaldo Martinez
ESTABA TODO TRANQUILO, PERO DE PRONTO ARRANCARON LOS PARLANTES Y UNA DE LAS POTRANCAS SALIO COMO DESPEPITADA
Hace pocos días, en este mismo escenario, volvía de sacar fotos en la redonda de exhibición, para sacar el paseo preliminar, cuando casi llegando al disco un ejemplar se asustó por el sonido terrible que salía de uno de los parlantes instalados justo al lado de la verja. Enseguida me puso en contacto telefónico con Antonio Bullrich, le comenté el problema y al instante se solucionó.
Ahora tenemos el problema de los jovencitos que viene de una paz total en los boxes de cada uno de los stud y ni hablar de los que vienen de afuera. Nunca en su vida escucharon el ruido que hace la presentación de las repeticiones de los caballos que ganaron en las anteriores carreras, completando un juego plural.
Les puedo asegurar que fue un momento difícil, y hasta pudo suceder una desgracia mayúscula. Por suerte, como comentamos líneas más arriba, si el peón hubiese sido chiquito, que abundan, lo estaríamos juntando con cucharita. Inclusive se lo vio rengo, aparentemente por un pisotón de potrillo.
Hay que solucionar a la brevedad lo de los parlantes, por favor…
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